Son pues, raras las aportaciones noveles que tienen entrada en lo habitual... Una es la que en esta entrega da Nuestra Boda : "las flores al vuelo", las mariposas que parten hacia el cielo en un desplante de cambio de ciclo de y entre los novios, y entre ellos y su gente. Es un vuelo de buen augurio, de mutación, de libertad (de dos).
"Las flores al vuelo" o "flores que vuelan" (por la diversidad en cuanto a formas y policromías) datan de los noventa, cuando en Estados Unidos toma "cuerpo y alma" esta, a la postre, tradición... Y es ahora la tierra del café, las mujeres bellas, el buen hablar, el aguardientico, la cumbia, Colombia, el hábitat que se ha apropiado para en mejor y mayor forma acrecentar y diversificar la crianza de "la flor alada" y su expresión en la tertulia nupcial (o bien, alguna otra). |